Silla Nazas

Autor: Genki Matsumura
Lugar de residencia: Nuevo León
Universidad: ITESM campus MTY
Categoría: Finalista Segunda Vida
Tendencia: Sombra

Normalmente ubicadas en basureros, rincones y techos abandonados de casas se encuentran piezas maravillosas que evidencian la manera en la cual el ser humano toma en sus propias manos su comodidad y bienestar, testamentos a la habilidad del hombre y mujer. Desde el momento en el cuál el primer homínido decidió fabricar la primera herramienta, el futuro de nuestra especie cambió por completo, el poder de hacer que el entorno se amolde a nuestras necesidades en vez de esperar millones de años para poder adaptarnos a él nos volvió maestros de nuestro propio destino y vida. Este concepto se ve reflejado perfectamente en las piezas de diseño popular en México, en aquellas sillas oxidadas con sus porta-caguamas improvisadamente soldados a un reposabrazos. Las piezas populares son tales porque son una respuesta indudable a las necesidades de la comunidad, una absoluta predisposición por la función del objeto antes que su forma. Monterrey es privilegiado por la abundancia de tales piezas, no porque tenga más que otras ciudades, sino porque estas normalmente son metálicas, debido al auge de la industria metalúrgica en los años 50, y justamente por este predominante material, estas piezas pueden vivir y contar historias por décadas, acumulando marcas que no solo vienen de su uso diario sino de las modificaciones que estas viven dependiendo del entorno que habitan. La Silla Nazas no pretende ser especial, ni proclamarse mejor que sus otras iteraciones, sino ser una intervención más en lo que espero sea un futuro lleno de diferentes historias y dueños con diferentes necesidades, y que como el nombre intenta a través de su uso de la ubicación original de la silla, sea un reflejo del entorno en el cuál fue hallada o habita. Para lograr esta intervención de la manera menos invasiva posible además de mantener la frescura que viene implícita con una silla de jardín metálica, se intentó utilizar la menor cantidad de material posible para habilitar el área donde se supone que se sienta el usuario, dejando presente la forma general de la silla, casi invitando a su siguiente dueño a ejercer su condición como tal y modificarla a su necesidad. Se utilizó un compresor de aire con pistola rociador de pintura, y Esmalte Comex 100 de color Banquete, Alizarin y Blanco Comex Total 100 mate de la paleta Sombra para crear un gradiente que emulara aquellos que transcurren en Nazas, así como primer para pintar la pieza, mantas plásticas de protección, lijas 700, thinner y cinta adhesiva azul. Esta pieza será devuelta a la calle Río Nazas al término de su uso en mi hogar, con la intención de que esta vuelva a su comunidad.